Cinco secretos para escribir una novela

Erlendil

Novato
Cultura Colectiva es una plataforma digital que publica contenidos diseñados para ser compartidos en Internet, enfocados al público latinoamericano y de los Estados Unidos. La compañía fue fundada en 2013 en Ciudad de México y en enero de 2018 contaba ya con más de 30 millones de seguidores y recibía 70 millones de visitas mensuales, la mitad procedentes de México. El 2 de agosto de 2018, Lue Zabala publicó en su blog un artículo con estos cinco secretos que un escritor ha de tener en cuenta para la planificación de su manuscrito.

1.- Organiza el esquema de tu historia

Una de las primeras acciones que debes tomar es organizar el esquema de tu historia. Si te sientas a escribir y no tienes un objetivo claro, el resultado podría ser desastroso y habrás perdido tu tiempo. Claro, hay personas que pueden empezar a escribir sin saber a dónde va la historia y esto puede resultar muy bien. Pero si estás consciente de que esto no funcionará para ti, debes pensar en una estructura para que tu escritura tenga un mapa que seguir. ¡De esta forma es mucho más fácil alcanzar tus metas! Hay muchos tipos de esquemas así que te recomendamos que investigues hasta que encuentres el que mejor se adhiera a tu estilo e historia.

2.- Crea hábitos de escritura

Si ser escritor no es tu único trabajo entonces sabes que puede ser difícil balancear las responsabilidades del hogar, los estudios o el trabajo y además encontrar tiempo para escribir. Para ayudarte a lograrlo, crea hábitos casi religiosos de escritura y aparta 45 minutos o una hora todos los días para escribir tu novela. Escoge un momento del día en el que puedas sumergirte por completo en tu manuscrito sin interrupciones ni distracciones.

3.- Escribe la primera y la última oración de cada capítulo

Tu meta al escribir cada capítulo es ir del punto A al punto B. Como ya tienes el esquema de tu historia, se te hace más fácil saber qué hacer en cada capítulo, pero cuando llega la hora de escribirlos una de las herramientas para ayudarte a cumplir esa meta es preparar la primera y la última oración de cada capítulo. Esto te servirá como GPS ya que estas dos oraciones te muestran dónde estás y hasta dónde quieres llegar. ¡Lo único que queda es dejarte guiar por ellas!

4.- Deja el formato para después

El formato de tu libro es una tecnicidad. Concentrarte en detalles pequeños mientras estás escribiendo tu historia puede restarte mucho tiempo e interrumpir tu proceso creativo. Primero debes hornear el pastel para luego dedicarte a decorarlo; lo mismo aplica a tu obra. Pon toda tu atención en el manuscrito y una vez que esté listo podrás preocuparte libremente por ajustarlo, modificarlo de acuerdo a un formato e incluso escoger fuente.

5.- ¡Diviértete!

Más que un trabajo, escribir es una pasión. No lo haces porque debes, lo haces porque eres un ser creativo y quieres crear una pieza inspiradora e informativa para la autopublicación. Toda esta pasión y motivación debes dejarla fluir y la desembocadura será tu escritura. Enamórate del desafío y disfruta tu trabajo lo más que puedas. Diviértete con tus personajes, con tu historia, y sé inventivo e innovativo. Incluso cuando las cosas se ponen difíciles y te das cuenta de que algún escenario no está funcionando, tómalo como una oportunidad y no como un tormento. ¡Recuérdate a ti mismo por qué haces lo que haces!

Fuente: https://serescritor.com/cinco-secretos-para-escribir-una-novela/
 

Heisenberg

Miembro
Qué manía con los manuales de instrucciones...
La gente hoy en día ha decidido creer de manera generalizada que los libros se pueden escribir de la misma manera que se monta un mueble del IKEA.

¿Cómo espera la gente ser auténtica siguiendo un patrón?

Dicho esto: no podría estar más en desacuerdo con el punto número 4.
Pocas cosas pueden ayudar más que trabajar con un documento más o menos bien formateado, con la tipografía y el tamaño de hoja que se vaya a utilizar posteriormente. Ayuda no sólo a percibir mejor la textura de la fraseología, sino también a tener bien cogido por los huevos el ritmo de la prosa.

Quien se cree que se lee igual un texto con 33 caracteres por línea que uno con 80 caracteres por línea, que tienen el mismo pulso, que da lo mismo, que la disposición no importa... no tiene sensibilidad literaria.

Básicamente es como decirle a un pintor que no se preocupe por el lienzo, ni por el marco, que es lo mismo dibujar un Cézanne sobre una servilleta, que en una lámina de ocho metros de largo... que lo que importa es el dibujo.

¿Cuándo va la gente a interiorizar que forma y fondo conforman un único indisoluble?
 

Erlendil

Novato
Qué manía con los manuales de instrucciones...
La gente hoy en día ha decidido creer de manera generalizada que los libros se pueden escribir de la misma manera que se monta un mueble del IKEA.

¿Cómo espera la gente ser auténtica siguiendo un patrón?

Dicho esto: no podría estar más en desacuerdo con el punto número 4.
Pocas cosas pueden ayudar más que trabajar con un documento más o menos bien formateado, con la tipografía y el tamaño de hoja que se vaya a utilizar posteriormente. Ayuda no sólo a percibir mejor la textura de la fraseología, sino también a tener bien cogido por los huevos el ritmo de la prosa.

Quien se cree que se lee igual un texto con 33 caracteres por línea que uno con 80 caracteres por línea, que tienen el mismo pulso, que da lo mismo, que la disposición no importa... no tiene sensibilidad literaria.

Básicamente es como decirle a un pintor que no se preocupe por el lienzo, ni por el marco, que es lo mismo dibujar un Cézanne sobre una servilleta, que en una lámina de ocho metros de largo... que lo que importa es el dibujo.

¿Cuándo va la gente a interiorizar que forma y fondo conforman un único indisoluble?
y?
 
Faltó el sexto punto: SÉ TÚ MISMO.
Escribe tal como eres, deja salir tu personalidad, tu 'yo' interno y no te preocupes si la gente te juzga o le parece bien o mal.
Escribe para ti mismo y cuando termines podrás pulir algunas cosas para que los demás también lo disfruten.
 

Agua

Miembro
Se comenta que solo hay qué leer a los buenos y es cierto.
Pero en ocasiones es bueno leer algo de los malos para aprender lo que NO hay qué hacer al escribir...
Y sin polarizar tanto, se puede leer a autores que a uno le gusten, por más "malos" que los considere la mayoría, los expertos, o el canon de turno.
 
Así es, amigo Agua. Hay qué pasar todo escrito, bueno y malo por el tamiz de nuestro criterio y tomar lo aprovechable y desechar lo demás.
 
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